sábado, 11 de julio de 2009

El temido "bloqueo del escritor" y su hoja en blanco

Un título impactante, ¿eh? Estoy segura de que podría ser uno de los candidatos perfectos para una novela de terror enfocada a los escritores ;)
Los escritores que me lean seguro que saben a qué me refiero, o por lo menos la mayoría ya que, aunque me cuesta creerlo, supongo que también habrá afortunados que nunca hayan sufrido este problema.
Yo me he enfrentado a él en más de una ocasión.



Se trata de ese momento en el cual te sientas frente a la hoja en blanco y la miras, y ella te mira, y tú le devuelves la mirada, intentas plantarle cara escribiendo unas cuantas palabras y la hoja se rebela en todo su níveo esplendor como un potro salvaje luchando por deshacerse de la carga sobre su lomo. Borras lo escrito, porque en algún lugar de tu cabeza te parece oír las burlas de imaginarios espectadores leyendo sobre tu hombro, y vuelves a mirar la hoja hasta que, mutuamente, os matáis del aburrimiento.

No sé si todos pondrán la misma solución a este terrible problema, pero yo me ceñiré a mi caso.
A continuación expondré mis consejos con la esperanza de que puedan servirle de ayuda a otros escritores dada la situación (y ojalá nunca los necesitéis).

¿Cómo enfrentarse a la hoja en blanco?

Si intentas empezar a escribir una obra (ya sea novela, relato, cuento...), en primer lugar es recomendable que tengas claro lo que quieres escribir.
Ya lo dije en una entrada anterior, pero aquello que suelen enseñarnos de pequeños en el colegio, cuando nos mandan escribir alguna historia o diferenciar las partes de una ya escrita, lo de "planteamiento- nudo- desenlace", es muy útil a la hora de desarrollar una historia.

Lo primero que deberías saber es sobre qué quieres escribir, el tema acerca del que tratará tu obra (seres sobrenaturales, aventuras medievales, algo más futurista, quizás más cotidiano... El límite está en tu imaginación).

Cuando ya tienes el tema, es el momento de ser más concretos, de empezar a pensar en la trama, de qué va a ir la historia, qué vas a contar (una niña que va a ver a su abuelita y se encuentra con un lobo, un niño que cuando crece descubre que tiene poderes mágicos y tiene que enfrentarse a un peligroso mago, una chica huérfana criada con sus malvadas hermanastras de la cual se enamora un príncipe... éstos son sólo ejemplos de historias que la mayoría conocemos).

Bien, elegidos tema y trama argumental, sería recomendable hacer un esquema general de la historia. Ahora es cuando nos sirve lo del "planteamiento, nudo y desenlace".
No estoy diciendo que sea indispensable tener por escrito ésto pero yo lo recomiendo ¿por qué? por una razón muy sencilla: porque cuando empiezas a escribir, a menudo te pierdes. Cuando las ideas te surgen una tras otra y quieres introducirlas todas en la historia, llega un momento en el que es fácil perder el rumbo y acabar por, como suele decirse, "irse por los cerros de Úbeda", o lo que es lo mismo: dar rodeos y salirnos de la trama y acabar aburriendo al lector añadiendo datos y más datos que le alejan de la historia principal que queremos contar.

Por eso yo aconsejo escribir en una hoja un resumen del planteamiento (en él, normalmente, se presentan a los personajes y se sitúa la acción), el nudo (suele ser cuando se desarrolla la mayor parte de la acción) y el desenlace (cuando se resuelven todos los problemas de la historia, los planteados en el nudo. El final).
Lo normal es que una historia, especialmente si se trata de una novela o un cuento (me ciño a aquello que yo escribo) tenga esas partes más o menos diferenciadas.

Una vez tienes claro todo lo anterior, es el momento de preguntarse si tienes la suficiente información para escribir, si sabes lo suficiente sobre el tema en cuestión (aunque ésto iría más encaminado a escribir novelas, que suelen ser extensas).
Puede parecer obvio, pero a veces no lo es tanto. Por ejemplo, en mi novela toco el tema de los vampiros (sí, ahora no es nada original pero cuando la empecé, en el 2004, lo era ;) ) y al comenzarla sabía bastante sobre vampiros. Pero en la historia también hablo de varios personajes históricos reales y de siglos anteriores al nuestro y, aunque yo creía que conocía lo suficiente sobre ellos, cuando empecé a documentarme vi que lo que sabía era el 40% de lo que se puede saber. La documentación comenzó en el 2004 y a día de hoy todavía sigo aprendiendo cosas.

Así pues, recomendación antes de escribir: documéntate. Incluso si no quieres narrar algo real, documéntate por si hay alguien que ya haya escrito sobre lo mismo, por extraño que te parezca "great minds think alike", o lo que es lo mismo: "las grandes mentes piensan igual" ;)..
Puedes buscar información en libros, por internet, en periódicos, incluso en el día a día. (Si quieres escribir sobre algo histórico: no te contentes con lo que encuentres por internet; ve a bibliotecas o cómprate libros sobre el tema, ya que la información que puedas encontrar en la red, a parte de que puede ser errónea, siempre será más escasa que la que puedas obtener de un libro especializado.).

Y eso es todo a grandes rasgos, cuando tengas lo anterior ya estarás preparado para enfrentarte a la hoja en blanco y tendrás un 99% de posibilidades de salir victorioso de la batalla (si entras en el 1% restante puede que necesites simplemente buscar otro tema con el que te sientas más cómodo :) )

En cuanto al "bloqueo del escritor", éste es el caso que más veces me ha ocurrido a mí. Se trata de esos momentos en los que, cuando ya has empezado la historia y la llevas más o menos avanzada, parece que no sabes cómo seguir o nada de lo que escribes te gusta lo suficiente.


Mi recomendación para esas ocasiones es: no dejar de escribir, aunque cueste. Escribir aunque sea un párrafo al día sólo, aunque no te convenza del todo, pero escribir algo todos los días.

También recomiendo no detenerse demasiado en cada cosa que se escribe, en realidad recomendaría no detenerse nada en lo que se escribe.
A lo que me refiero es a no cuestionar cada frase preguntándonos si suena bien o mal, comprobando si hemos repetido palabras o si quedaría mejor usando otras.

Cuando escribes es para describir la historia que tienes en tu mente, plasmarla en la hoja como quien está viendo una película y la quiere relatar por escrito. Lo mejor es no detenerse a mirar las posibles faltas ortográficas, la sintaxis, etc., porque si no, el camino se hace interminable y se pierde un tiempo precioso. Lo mejor es escribir "de un tirón" porque una vez terminada la historia tendrás todo el tiempo del mundo para revisarla una y otra vez, pasar los correctores ortográficos...
Es como cuando se esculpe o se pinta un cuadro, primero se empieza a crear el cuerpo de las figuras y luego se van añadiendo el color y todos los detalles decorativos.

Al escribir hay que ocuparse del cuerpo de la historia lo primero, ya habrá tiempo para la parte estética después.

6 comentarios:

  1. El ''bloqueo del escritor'', Aiiiins!!! Como dice un amigo: -Furi!Furi!! O -Vaya Yuyu!!

    Yo soy de las que escribe, escribe y escribe cuando estoy en ese momento creativo, aprovechandolo al máximo y luego reviso y reviso, pero si me detengo ... u yuyuyuuuii!! Puede que me pierda, y me pierdo en la estética y plof!! Pausa Forzada.

    Yo Recurro a los esquemas con dibujillos y me ayuda a comenzar de nuevo , pero si tengo el ''día de vuelta'' ya puedo hacer el pino o leer que nada no abanzo.

    Besotes

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  2. Hola.

    Sobre esto, siempre cito esas palabras de Goethe: son momentos de apilar leña, que se irá secando y, en su momento, prenderá con más fuerza.

    Muchas veces es necesario ese bloqueo, para renovar, para retomar nuevos caminos en lo que estamos escribiendo.

    Saludos.

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  3. A Joana:
    Eso también, hay días que los planetas están muy desalineados y el influjo de Marte y Plutón...¡ah no, que ya no es un planeta! Plutón no, sólo Marte, no te deja escribir. Pero aún así, yo intento escribir lo que sea. Algo que olvidé recomendar en la entrada y que a mi me funciona es nunca dejar la escritura en un punto de la historia que te esté costando más, porque si no cuando lo retomas es (al menos a mí me pasa) como si retomaras también ese bloqueo o esa "mala leche" de cuando lo dejaste porque no sabías qué poner.

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  4. A Francisco Javier:
    No conocía esa frase pero me gusta, gracias por compartirla :) Goethe estaba totalmente en lo cierto.

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  5. Sí, creo como Francisco: los bloqueos en realidad también te impulsan.
    Hace poco escuché una interesante conferencia de una autora que había llegado a una conclusión interesante: no dependería de que se presentara a su lado el "genio" de la inspiración o no, ella siempre se "presentaría" a trabajar, es decir, sin importar si te encuentras en tu máximo esplendor creativo o si no, acostúmbrate a continuar con tu arte -en este caso, a escribir-. El genio de la inspiración llegará tarde o temprano.
    ¡Saludos!

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  6. Laura:
    Totalmente cierto :)
    Lo importante es acostumbrarse a escribir y hacerlo incluso cuando sintamos que no estamos "inspirados". Yo me obligo a escribir aunque no tenga ganas, aunque sean unas líneas; después de todo la gente va a trabajar a menudo sin apetecerle y yo quiero hacer de esto mi trabajo así que tengo que seguir con él tanto en los buenos como en los malos momentos (de hecho, a menudo los malos momentos son los más fructíferos).
    ¡Gracias por tu visita y tu comentario!

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